MARUJA MALLO

QUIERO SER MARUJA … MALLO

Soy una de las pocas escritoras que conozco (tampoco es que haya escrito mucho, una novela, nada más, pero me gusta llamarme escritora, aunque sólo sea para darme ánimos) que son incapaces de recordar citas. Absolutamente incapaz. Si vas a una conferencia de un escritor lo escucharás citando a diversos autores: que si fulanito dijo esto y citranito lo otro… Personalmente soy incapaz de recordar lo que dije el día antes, como para recordar lo que dijo otra persona hace más o menos tiempo… Sin embargo hay dos citas muy diferentes que siempre tengo en mente. La primera de ellas la leí en un libro de Neus Arqués titulado «Marketing para escritores» (a mí me encantaría que la gente me conozca y vender libros, ya ves) y es de John Steinbeck. El escritor estadounidense decía que «los escritores están en un nivel ligeramente inferior al de los payasos y ligeramente superior al de las focas amaestradas».

 

La otra cita que me acompaña es de una pintora: Maruja Mallo. La leí en Las Sinsombrero, este libro de Tania Balló, habla sobre varias mujeres artistas de la generación del veintisiete: Concha Méndez, Ernestina de Champourcin, Maruja Mallo… La frase de marras se la ofrece a Tania el sobrino de Maruja Mallo, Antonio Gómez Mallo, y dice «Todos los días de mi vida han tenido un pedazo de felicidad». En esta lucha constante que nos marcamos en busca de la felicidad y que resulta, a veces, tan ardua, saber distinguir un fragmento en los días por los que transitamos, me parece un ejemplo de inteligencia (emocional) impresionante. Continuar leyendo en Aladar revista cultural de “El Correo de Analucía”

 

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Categorías: ALADAR, OTROS AMORES

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