Lobezno

CINCO COSAS QUE LOS ESCRITORES (Y ABOGADOS) DEBERÍAMOS APRENDER DE LOBEZNO

Me encanta  Lobezno, es uno de estos superhéroes que me fascinan y  no había pensado nunca en los motivos por los que un tipo tan rudo y con aparente mal genio me gustaba, pero cuando te desvelas y no sabes si levantarte o continuar planchando la oreja, la cabeza pone el piloto automático, funciona por su cuenta. A lo largo de estas noches de “maldormir” (no me atrevo a llamarlo insomnio) he llegado a elaborar una teoría, que es tan absurda como la de cualquiera de esas Universidades extranjeras que anuncian en los telediarios y nos arrancan una risa. Allá va la mía: los escritores y los abogados deberíamos aprender de Lobezno.

¿En serio?, ¿no sería mejor aprender de Superman? Reconozco que sería lo más lógico: un tipo que vuela, es honesto, tiene superfuerza, supervelocidad, supervista, supertodo…. y encima es humilde y se gana la vida como reportero, mientras ama en la distancia a Lois Lane. Es un superhéroe de una pieza, sólo le afecta la kriptonita, es su única debilidad y ese es el problema, que no hay donde rascar. Nada en él se descompone, todo es perfecto, sin fisuras y seamos sinceros ¿quién va a encontrar un trozo de kriptonita por la calle? Si Superman quisiera (y existiera) podría gobernarnos a todos y unirnos en la luz, dándole sopas con onda a Sauron, Donald Trump, Vladimir Putin y todos esos que nos atemorizan en la vida real y en la ficticia.

 
 

En fin que me voy por los cerros de Úbeda y no hablo de Lobezno. ¿Por qué Lobezno? Por varios motivos:

  1. Tiene mal genio pero lo controla: Me imagino que si un editor rechazase un libro de Lobezno (qué pasa ¿no le puede gustar escribir?) se podría de muy mal humor y  posiblemente se dejase llevar por su carácter, al menos unos segundos, pero Logan siempre trata de controlarlo, aunque sea en el último momento (cuando estuviera a punto de clavarle las cuchillas en el gaznate al infortunado editor o crítico que se atreviera a meterse con él). Todos nos hemos dejado llevar por la ira alguna vez, el problema no es ese, el problema es que nos arrastre a donde no queremos estar o que no podamos controlarla de una forma u otra. Cuando sientas que el enfado es tan fuerte que te va a llevar a cometer una estupidez, cuando el rechazo te haya provocado tal mosqueo que no puedas ni respirar, párate y piensa, no vayas más allá. Otra cosa… no confundas las redes sociales con un bar, no lances cualquier cosa que se te venga a la cabeza, es como mandar mensajes en mitad de una borrachera. Después te vas a arrepentir, y lo sabes.
  2. Dice lo que piensa. Si hay un miembro de los X-Men que siempre dice lo que piensa, ese es Lobezno y esta es una cualidad muy positiva. No sé si a ti te pasa, pero a veces escucho cosas que no me gustan un pelo y no soy capaz de responder en el momento. ¿Nunca te han hecho un comentario de mal gusto (machista, homófobo, de creerse más listos) y te has mordido la lengua? Mal hecho, muy mal hecho (que conste que me lo digo a mí misma). La gente excede sus límites y se cree con derecho a decirte lo que le venga en gana y te callas porque no parece educado contestar, pero ¿y ellos?, ¿han pensado si es correcto lo que dicen, han sido considerados? Ser prudente es estupendo, pero si te va a provocar una úlcera es mejor que cuentes lo que sientes. Expresar las propias ideas no debería ser una carga tan pesada. No siempre resulta agradable decir algunas cosas, pero es imprescindible  y en este sentido Logan es un as. Es necesario encontrar la forma de hacerlo de manera que uno se respete a sí mismo y a los demás.
     
    LOBEZNO

    Ilustración de Joe Hill

  3. Tiene los huesos de adamantium. Vale es imposible que nos refuercen los huesos pero mola muchísimo poder sacar esas garras del interior del cuerpo y exhibirlas, por no hablar de la utilidad que tiene para picar fruta, verdura o carne sin mayores esfuerzos. Es cierto que Superman podría asarla con su mirada además, pero ya hemos dicho que ese hombre no es de este planeta.
  4. Ha pasado años vestido de amarillo. Sí, no creas que me he olvidado de que hasta que Hollywood llegó a la vida de Logan, su traje no era negro, iba vestido de amarillo y hasta le sentaba bien (bueno puede que no, pero a un tipo con esas garras cualquiera le lleva la contraria). Desacompléjate , si eres abogado seguro que has tenido que ponerte toga en más de una ocasión y eso ya sería motivo para que te desacomplejases del todo o decidieras que estos carnavales quieres disfrazarte de Harry Potter (lo dejo a tu elección).
  5. Capacidad para recomponerse. Esta sí es mi característica favorita de Lobezno y la que en realidad justifica esta entrada. No es indestructible, pueden herirlo, sangra… pero su capacidad para sobreponerse al daño es milagrosa. Y eso que él hace de forma física es algo que tenemos que aprender los escritores y los abogados ( en general cualquiera). Sí, estoy hablando de la resilencia.

Encontraremos muchas puertas cerradas, y no sólo cerradas, sino que nos darán con ellas en las narices. Debemos tener  claro que nos van a rechazar, que nuestros relatos perderán concursos, que habrá personas a las que no les guste como escribimos y nos lo digan a la cara (emplear un poco de bordería, dependiendo de las circunstancias, puede ser útil). Eso va a hacernos daño, es inevitable que así sea. Lo hará porque hemos dedicado mucho tiempo a ese libro (a ese trabajo), porque nos hemos esforzado y  en definitiva, porque es un pedazo de nosotros que hemos exhibido. Duele, vaya que si duele.

 
Lobezno

Ilustración de Alan Davis

 
Te podría decir que no pasa nada, pero sí pasa: te vas a sentir mal y eso es así. Lo importante es la capacidad de tolerar la frustración que sientes en ese momento y de recomponerte y para eso, es esencial la autoestima y la coherencia. El trauma que causa el rechazo está ahí hay que mirar hacia el futuro, integrarlo en nuestras vidas y seguir caminando. Ni siquiera te voy a decir que padezcas amnesia como Lobezno. Es esencial tener memoria, pero merece la pena quererse un poquito, quererse bien y analizar el propio trabajo antes de continuar.

Voy a ser sincera, las negativas editoriales que tuve con “Azaría” no las guardé porque no me ayudaron, no pasaban de ser meros formularios educados. Impresos en el que habían cambiado mi nombre por el de otra persona. Ninguna me sirvió, no tenían algo que me ayudase a comprender el porqué del rechazo, qué era lo que no estaba bien. Agradezco, al menos, que me rechazasen porque hubo editoriales que ni se molestaron en hacerlo. Si recibes alguno de estos formularios no te hundas, acéptalo como parte de tu carrera como escritor y continúa el camino que te has marcado. Queda mucho que aprender.

En cuanto a las críticas literarias, creedme, duele mucho más una sentencia negativa por muy dura que sea la crítica. Tener que decirle a una persona que han rechazado su petición, que va a ir a prisión, que no va a lograr ninguna indemnización… es un trago más amargo que una mala crítica.

 
 

Espero que os haya sido de ayuda. Si creéis que puede servir a alguien no dudéis en compartirla.

Ninguna de las imágenes de esta entrada es mía (ya me gustaría a mí dibujar así), si alguien se siente molesto y quiere que las retire que no dude en pedírmelo.

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6 comentarios

  1. Margarita Hans
    6 Febrero, 2017

    Hola Anabel, menudo sentido del humor tienes, ja ja. Pues estoy totalmente de acuerdo contigo, debería haber más lobeznos por ahí pululando, y desde luego, el amarillo original me gusta bastante, aunque llamativo, si que queda, pero bueno, ¿Quién se va a fijar en el amarillo del traje cuando despliegue esos cuchillitos tan monos?
    Un beso 😀

    Responder
    • Anabel
      6 Febrero, 2017

      TAl vez consigamos hacer del amarillo el nuevo negro… y luego decimos que va con todo 😛 . Me alegra que te haya gustado ha sido divertido escribirlo. Un beso apretado

      Responder
  2. Laura
    11 Febrero, 2017

    Bravo, Anabel. Yo, ni escritora ni abogada pero me encanta leerte.
    Un abrazo.

    Responder
    • Anabel
      11 Febrero, 2017

      Es que me miras con buenos ojos. Gracias, gracias y mil gracias. Un besote apretado, guapetona.

      Responder
  3. Esperanza
    12 Febrero, 2017

    Hola, Anabel. Tomo nota de tus consejos. Me gusta cómo escribes!!

    Por cierto, qué coincidencia… Margarita es amiga mía!
    Este mundo de la escritura es maravilloso.

    Responder
    • Anabel
      12 Febrero, 2017

      Eres muy amable, Esperanza. Margarita comentó que venía al blog a instancias de una amiga suya, así que seguro que eres tú. En este mundo de la escritura se conoce a mucha gente estupenda. Un abrazo fuerte.

      Responder

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