Jasón y Medea

JASÓN Y MEDEA… BAD ROMANCE

Al leer este artículo sería interesante escuchar la canción de Lady Gaga «Bad Romance». Efectivamente, nos encontramos ante un romance (si es que puede llamarse así) malo, pésimo. La mitología griega está plagada de ellos y es que los héroes funcionaban bien como héroes, pero como maridos, esposos y amantes, dejaban mucho que desear. Una de las historias más terribles es la de Jasón y Medea (aunque Teseo y Ariadna no se quedaban atrás y Heracles y sus esposas… mejor dejarlo).

Jasón era hijo del Esón, rey de Yolco que había sido asesinado por su hermanastro, Pelías, ansioso por hacerse con el poder. Su madre, que estaba embarazada, desconfió del nuevo rey (con buen criterio) y decidió hacer lo posible para que su hijo sobreviviese. Para hacerlo acudió a un método muy efectivo: fingió que su hijo había nacido muerto. Enterró una piedra en su lugar, lo lloró y organizó un sepelio en su honor, mientras lo enviaba con Quirón, el centauro, que se había convertido en uno de los grandes preceptores de la antigüedad. Entre sus alumnos: Peleo (padre de Aquiles), Telamón (padre de Ayax), Castor y Pólux, Orfeo, Laertes (padre de Odiseo)…

Fue allí donde Jasón comenzó a formarse, si bien sus cualidades no eran muy positivas: mentiroso, cobardica, chulo, fanfarrón, bocazas… Tenía un encanto personal y una amabilidad que provocaba que su profesor y sus compañeros le perdonasen cualquier cosa. Una vez que pasaron los años de escuela, lo enviaron a conocer mundo y Jasón tuvo la genial idea de ir al reino de Yolco, para reivindicar el trono. Ahí es nada. Continuar leyendo este artículo en Aladar, la revista cultural de “El correo de Andalucía”

¡Compártelo!

Categorías: ALADAR

Deja tu comentario

Tu correo electónico no será publicado. Los campos obligatorios estan marcados con un *