PEPE CONDE, “HOMBRE DE PAJA”, PADRE DE LUJO

“Hombre de paja”, testaferro…  ¿os dicen algo estas palabras? Son oficios antiguos  pero que continúan de actualidad. Escuchamos las noticias y nos enteramos de que tal o cual político, que ahora está en la cárcel o posiblemente deba pasar por ella ha utilizado testaferros para ocultarse, mientras se enriquecían haciendo tal o cual cosa, normalmente relacionada con sustraer o malversar el dinero  público o de ahorradores.  Por si alguien no lo sabe los testaferros son personas que prestan su nombre en un contrato, pretensión o negocio que en realidad es de otra persona. Eso es lo que dice la RAE. No son una figura nueva, ni mucho menos, pero el submundo de corrupción en el que nos vemos inmersos parece traer a estas personas a colación una y otra vez.

Son estas noticias las que me han hecho recordar a otro “hombre de paja” al que conocí mientras me documentaba para escribir Azaría. Se llamaba Pepe Conde y aunque nunca llegó a enriquecerse como seguramente lo han hecho los acólitos de nuestros políticos, tampoco dudó en prestar su nombre y su persona para los negocios de otros, para obtener cierto beneficio.  ¿Os pica la curiosidad? Seguid leyendo.

hombre de paja

¿Hombres de paja? No, el rey Alfonso XIII de cacería

Antes de la dictadura de Miguel Primo de Rivera los periódicos podían dar noticias en las que el rey Alfonso XIII era el objeto de quejas, de denuncias contra su forma de actuar. Con la dictadura estos “ataques” desaparecieron. Es lo que tienen los dictadores, que no les gusta la libertad de prensa. La mayor parte de los ataques provenían de medios  de los llamados de izquierdas y por supuesto esto no gustaba nada al poder, ni a la monarquía… Como sabéis es algo que sigue sin gustar. La semana pasada el ministro de Justicia (Catalá)  abrió una investigación para averiguar cómo era poosible de que determinados mensajes cruzados entre la reina Leticia y su compiyogui” López Madrid, salgan a la luz . Por este motivo propone una vez más investigar y sancionar a esos periodistas que se empeñan (no sabemos muy bien  la razón) en abrirnos los ojos. Que la reina muestre afecto y apoyo a un tipo que , a pesar de tener muchísimo dinero, no duda en fundirse 34.000 euros de una tarjeta black de Bankia, no importa, que se haga saber ese apoyo a la gente, sí, eso es lo realmente grave, que parece que no os dais cuenta. Os recuerdo que el mismo ministro es el que no quieren que salgan imágenes de personas cuando están siendo detenidas. Sí, ,sí, como la imagen de Rato cuando lo detuvieron.

En fin que me disperso y lo que yo quería decir es que estas cosas han sucedido antes. Tal y como acabo de contar los periodistas no dudaban  en poner en evidencia al rey Alfonso XIII (desconozco si con verdades o mentiras, pero seguramente no muy alejados de la realidad). Entonces el Ministerio Fiscal ponía en marcha la acción de la justicia y esos autores del artículo o los directores de las publicaciones terminaban con sus huesos en la cárcel. A veces algún Diputado, amigo del autor o de la dirección del periódico se hacía responsable de los artículos y gozando de inmunidad parlamentaria, la cosa no pasaba a mayores. En otras ocasiones tanto el periodista como el director del medio podía pasar en la cárcel unos meses.  Está muy feo meterse con el rey, merde.

Y fue ahí donde surgió la curiosa figura de Pepe Conde, un viudo de Barcelona que tenía sólo una hija y la pobre estaba enferma de tuberculosis.  El pobre hombre debía andar desesperado pues la enfermedad de su hija  era muy grave y su cura era muy complicada, necesitando una buena alimentación y muchos cuidados. Supongo que por este motivo Pepe Conde decidió dedicarse a ser un “hombre de paja” muy especial. Aprovechó sus amistades dentro del mundillo periodístico y comenzó a figurar oficialmente como director de determinados periódicos. Así asumía la responsabilidad de lo que se publicase en los medios y era él quien resultaba condenado en caso de procederse contra el medio. Aunque podáis pensar lo contrario, era una solución ventajosa para todos: los periodistas seguían contando lo que estimaban oportuno y Pepe Conde percibía  un sueldo interesante y jugosas compensaciones económicas cuando tenía que ir a prisión. Además al tener consideración de preso político no lo trataban como al resto, sino que tenían ciertas consideraciones con él.

para hombres de paja

Su hija recibía atención médica, podía pasar temporadas en el campo y se alimentaba mejor. Pepe Conde pasaba  cortas estancias en prisión y a su salida azuzaba a los periodistas de “su” periódico para que continuaran por el mismo camino. Llegó el punto en que lo condenaron a un año de prisión, lo que no entristeció a nuestro testaferro, al contrario, hizo sus números y vio que con lo que percibiría su hija podría mejorar aún más. Con esas cuentas hechas fue a prisión donde pasó sólo unos meses, porque la reina Victoria Eugenia parió su tercer hijo, Alfonso XIII tuvo un acto de generosidad sin precedentes y amnistió a todos los presos políticos. Con el consiguiente fastidio personal y económico Pepe Conde pasó a ser libre de nuevo y se quedó sin buena parte de la indemnización que pensaba conseguir. No sé que destino terminó por correr su hija, pero no me negaréis que esta es una historia espléndida de entrega de un padre y de burla de leyes injustas.

Esta historia de Pepe Conde la leí en un libro del que os he hablado otras veces “La vida cotidiana en España durante la dictadura de Primo de Rivera” de José Luis Vila-San-Juan. Un libro antiguo con el que tuve la suerte de hacerme y que me ha sido muy útil no sólo para documentar “Azaría” sino para saber más de aquella época.

Y tú ¿conoces algún caso similar?, ¿algún hombre de paja curioso? ¿quieres compartirlo? Un abrazo y feliz semana.

 

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Categorías: ¿QUÉ ES "AZARÍA"?

2 comentarios

    • Anabel
      4 Abril, 2016

      Pepe mola mucho, es una pena que casi nadie lo conozca. Es lo bueno que tiene husmear en libros antiguos, encuentras a gente interesante. Un besazo jugetón y apretado

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